MIRAMENOMETOKÉI, 2002

Sinopsis

Victoria trata de construir su vida en un mundo de adultos donde todos y todo tienen precio. Debe trazar su destino intentando huir de su ambiente y su novio Aurelio. Cambios inesperados se suman cuando conoce a Alfredo. Pero existe un gran vacío que no logra llenar. Secretos, el azar, y la inevitable revancha de la inocencia perdida se encargarán de sellar el mapa misterioso que conduce a Victoria al lugar donde conociera a Alfredo.

Datos técnicos

Título original: miramenometokéi (espinas del alma)

Título en Inglés: Thorns of the soul

País de origen: Paraguay

Duración: 113 min.

Formato original: DVCAM – Pal,  Color

Idioma Original: Español y Guaraní

Prensa:

http://abctv.com.py/2003-05-19/articulos/48565/miramenometokei-llega-a-la-pantalla-local

http://anteriores.lanacion.com.py/noticia-42009-2002/10/22.htm


Tema principal de la pelicula

Recuerdo que fui al estudio de Quique en una de esas tantas noches creativas de IODI, nos econtrábamos avanzando con el montaje de la película. Y por el vidrio de su pecera me hizo seña que pase. Se lo veía trabajando como siempre sobre la cónsola y el ordenador. Pero estaba en “algo suyo”, eso percibí. “Aquí, retocando”, me dijo. Escuché algo bajito, saliendo de sus auriculares. Y desde los primeros beats del intro, quedé enganchado con el tema. Le pedí escucharlo y él con esa buena onda de siempre, me cedió sus auriculares. A partir de ese momento supe que el tema era el pulso, el latir del drama de miramenometokéi, y se lo pedí sin más vueltas, y nos copamos. Hoy quería subirlo y la única manera  posible fue esta, con una foto fija. Se las comparto, una perlita del rock paraguayo-argento, o kurepiguayo.

miramenometokéi en perpectiva.

”Cuando hicimos miramenometokéi sólo teníamos como objetivo hacer, terminar y estrenar una película hecha por nosotros; made in Paraguay. El escenario cinematográfico local era un panorama desolador, lleno de prejuicios, tabúes, con jóvenes promesas que no se largaban y que preferían ocuparse en facturar con publicidad y televisión. Claro, miramenometokéi más bien era visto como un proyecto Kamikase, de un pintor, un artista. Además me paranoiqueaba con la idea de no terminar la película y terminar siendo otro aborto más del cine nacional, como muchos intentos fallidos que hubieron décadas anteriores y que rondaban como poras en la memoria del cine nacional.

Finalmente, lograr estrenar en dos salas de cine y permanecer  dos semanas a full horario en cartelera, más un mes en el Centro Cultural de la Embajada Argentina los fines de semana (total 3.000 espectadores) fue nuestro mayor premio. Es decir “romper con el Payé de no se puede hacer una película en Paraguay”.

Hablo del año 2001, gran despliegue de producción, formato DVCAM,  35.000,- dólares americanos (18.000 Fondec y 17.000,- de mis pinturas) expendido en equipo técnico y artístico 100% local”.

Festivales:

10 Festival Internacional de Cine de Asunción, Paraguay 2002

19th Chicago Latino Film Festival 2003

15èmes Recontres Cinemas d’ Amérique Latine de Toulouse 2003

1er. Festival de Cine Pobre  Gibara, Cuba 2003

9 Festival de Cine Latinoamericano, Washington D. C. 2003

II Festival Internacional de Cine de Cuenca, Ecuador 2003

XVIII Festival de Cine Latinoamericano de Trieste 2003

I Festival de Cine Latinoamericano, Buenos Aires 2003

I Festival de Cine Iberoamericano de Viena, 2003

I Festival de Tres Fronteras (Argentina, Brasil y Paraguay) 2004

La 7° Arte Latinoamericana, Roma 2004

4to Festival de cine Latinoamericano, Bad Endorf, Alemania 2004

Festival de Cine Internacional de Bratislava, Eslovenia 2004

Festival Internacional de cine de Brasilia, Brasil 2005

Muestra Iberoamericana, Río de Janeiro, 2005

Ibertigo 2005, Las Palmas – Gran Canarias

Protagonistas

Victoria Katherine Catolino

Aurelio Luis Zorrilla

Alfredo José Pérez Chaves

Pato Calolo Rodríguez

Raquel Nila Servín

Hugo Humberto Gulino

Ñandú Piraña Giménez

Ficha técnica

Producida por areachikacine

con el apoyo financiero del Fondec y el apoyo institucional de Universidad del Norte

Escrita y dirigida por Enrique Collar

Asistencia de dirección Alejandra Siquot

Jefa de producción Marisol Meza

Dirección de fotografía y cámara Christian Núñez

Sonido Quique Calabrese

Edición Karen Seall

Escenografía Luz Marina Servín

Maquillaje y peinados Alberto Romero

Vestuario y asist. de producción Celina Fernández

Asistencia de Guaraní Rudi Torga

Prensa Romina González

Publicidad Fabián Bozzolo

Música original Quique Calabrese

Soundtrack Rolando Chaparro Quique Calabrese Mnesis Chester Swann – Martín Arzamendia – Mondo Hongo


Texto del catálogo del Festival de cine de Asunción.

“Luque, Asunción y Altos visten la historia de una adolescente que trata de construir su vida en un mundo de adultos donde todos y todo tienen precio; tal vez escape y su futuro tenga esperanza. Es difícil pensar en una película de ficción paraguaya en los últimos 20 años con mayor valor cultural que ésta. Nos plantea en forma multisensorial, desde los rasgos y traumas individuales y colectivos más actuales, un submundo de nuestra realidad que evitamos mirar. Actúa como un espejo despiadado, en el que el espectador paraguayo no podrá evitar reflexionar con estupor, sonrisa y dolor. El retrato tiene las pinceladas de un pintor y un fotógrafo audaz, por momentos hiperrealista y surrealista, pero también la mirada al misterio de unos personajes que están a nuestro alrededor cotidiano. El relato es muchas veces desbordado y descarriado por la pintura de personajes y situaciones, pero el director toma distancia y rehuye lo sentimental, lo moralista, lo costumbrista y la postal. Sostenido por admirables talentos locales desde las diversas áreas, el auspicioso debut de este director paraguayo radica en la exploración estética-narrativa a partir de lo que somos, asumiendo los riesgos de un artista comprometido con su sociedad y su cultura”.

HUGO GAMARRA ETCHEVERRY

Director del festival internacional de cine-arte de Asunción

Octubre 2002

ESTRENO: La visión interna de Enrique Collar

Última Hora, Marisol Ramírez | Asunción
“Miramenometokéi. La mirada desde adentro”.

Calificación: Muy buena (****)

Escrita y dirigida por Enrique Collar con apoyo financiero del FONDEC y apoyo institucional de la UniNorte (Universidad del Norte).

Dirección de actores: Alejandra Siquot. Jefa de producción: Marisol Meza.
Enrique Collar, artista plástico primero, realizador después, nos muestra en su ópera prima Miramenometokéi una mirada interna acerca de realidades cotidianas que forman parte de la vida. A través de personajes sazonados con elementos que permiten captar identidades regionales y locales, nos invita a conocer la historia de Victoria, una joven luqueña de mirada triste y sueños truncados, marcada por una infancia llena de conflictos no resueltos.
La historia de Victoria no es original, es como la de cualquier joven que llega a la ciudad y se deslumbra ante las posibilidades de cambiar su vida de la noche a la mañana. Sin embargo, la particular concepción de Collar es la que le da el sabor diferente, esa forma de presentar las situaciones de manera sencilla, divertida y también humana.
La cámara dirigida por el ojo descriptivo de Enrique, recorre locaciones comunes que nos hacen sentir “en casa”. Escenas filmadas en el ómnibus, la plaza, el bar de barrio, la casa humilde de campo, los grafittis urbanos, todo lo que en algún momento se registró en nuestra memoria colectiva resurge a través de las imágenes sencillas que son el marco de la historia.
Las actuaciones en general son convincentes, los actores de trayectoria hicieron lo suyo y las nuevas caras no desentonaron.
Collar, quien ya dirigió varios clips musicales, cortos y mediometraje argumental y experimental, incluye divertidos cameos con personajes conocidos de nuestro ambiente, algunos que ya forman parte de nuestro folclore como Barni o el “dinosaurio del rock”, Chester Swann. Enrique Collar traslada su visión plástica a la imaginería del cine en una aventura que valió el esfuerzo ser filmada.

Entrevista a Enrique Collar: por Cléa Cury, curadora

Emigraste de pequeño para Argentina y actualmente resides en Holanda. Tu película há sido hecha en tu tierra, Paraguay. ¿Cuál es tu relación con el Paraguay hoy en dia?

“Mi lengua materna es el idioma Guaraní, me crié en el campo con mi abuela que no hablaba Español. Luego el traslado a Buenos Aires fue la educación en Castellano y donde viví por más de 20 años. Mi pintura nace como un modo de recuperar esos primeros años de vida con imaginario propio, y mi necesidad por el cine apareció naturalmente, posterior a mis reflexiones pictóricas, como un modo de narrar los acontecimientos de mi alrededor. Digo “naturalmente” porque siempre he sido un pintor narrativo, un concepto diría bastante prohibido por el siglo XX. Pero considero que los elementos que alimentan al arte latinoamericano, por más de que se trate de “comtemporaneizarlo” seguirán mantenindo ese estado atemporal, esa dosis de misterio y sincretismo cultural que me sigue motivando. Por el momento sigo proyectando a este universo solo en función del cine, dado que mi pintura ha tomado otros rumbos. Vivir en Holanda ha modificado mi concepción del arte y creo que para bien. Mi método de salvaguardar mi cine y mi pintura es hacerlos transitar en caminos paralelos, para mí, esta es una forma de sano aprendizaje…”.

¿Como há sido la filmación en Paraguay?

“Escribí la primera versión del guión en 1998, y llegó a una décima, con asesoramientos de Hugo Duarte Manzoni. El proyecto obtuvo un fondo nacional en el año 2000 (18.000 dólares en ese entonces.) Recibimos el total del dinero recién en el 2001, cuando rodamos todo y nos quedamos sin dinero. Recién pudimos editar en el 2002 y estrenamos en el 2003. En cinco años de perseverancia nos ha pasado de todo un poco. Pero considero que el mayor logro para el medio local fue poder romper con esa barrera del “No se puede hacer cine en Paraguay”. Se habían realizado un par de co-producciones anteriores, pero miramenometokéi se puede decir que es la primera ópera prima digital íntegramente paraguaya, con un despliegue de producción de 15 técnicos cubriendo cada área, ytodos, actores y técnicos debutamos en un largometraje”.

Para nosotros que conocemos muy poco de lo que se produce en Latino America en general, es una gran sorpresacontar com una película de tan alta calidad como la tuya… Como ves la producción paraguaya actual?

“Lo veo muy positivo. Este año se acaban de rodar dos co-producciones en fílmico, una de ellas “Hamaca Paraguaya” que ha despertado muchas espectativas. También existen otros proyectos de jóvenes realizadores con menos recursos, pero que apuestan a la calidad digital, que es la salida más inmediata para el cine paraguayo.”

Tu trabajo ha sido hecho en DV-CAM, siendo que otras películas que también se destacan en la muestra, fueron realizadas en vídeo. Este es un formato viable para muchos directores de la región. Pero al mismo tiempo dificultala distribución, ¿no?

“Sí, es muy cierto lo que decís. Miramenometokei lleva recorriendo como 20 Festivales internacionales, pero como no logramos el paso a 35 mm, no pudimos hacer Festivales de clase “A”. De todas maneras y sinceramente me parece que es lo mejor que nos pudo pasar, porque nunca pensamos la película para el mercado exterior, sino para el Paraguay, para el público local. Encima, yo llego al cine desde un ámbito cultural, no desde lo académico, ni desde la publicidad o la televisión. Supongo que si se hubiera dado a la inversa; la película tendría otro formato, otro tiempo, etc., etc. Por el momento la única distribución que hago es enviarlo a las muestras y festivales a los que nos invitan y esto me parece muy valioso.”

Has llegado al cinea través de la pintura. ¿Cómo se dio este proceso?

“Creo que el cine fue como mi segunda tabla de salvación… La primera fue la pintura, con la cual pude lograr vivir desde que finalicé Bellas Artes. Pero creo que en la evolución de la obra de un artista siempre se produce un desfasaje con respecto al público, el mercado, las galerías, etc. Ese desfasaje, que me parece lógico, porque si estás de 8 a 12 horas por día trabajando en tu estudio, tu obra avanza hacia una dirección que ni tu sabes “¿la locura quizás?” en donde los demás no pueden ni tienen la obligación de acceder fácilmente. Y algo de esto me estaba ocurriendo, entonces; o me cortaba la oreja, o intentaba hacer otra cosa, porque no podía continuar pintando de esa manera. Y el cine fue un alivio, fue empezar a ejercitar algunas neuronas que estaban dormidas, entre otras cosas muy positivas para la vida solitaria de un pintor. Tanto que dejé de pintar en casi todo el proceso de Miramenometokei”.

Miramenometokéies un triller, pero que habla de 2 mundos distintos , un Paraguay tradicional con sus referencias indígenas y otro contemporáneo y urbano donde se puede ver una dura realidad social. ¿Habia intención de exhibir este conflicto?

“Sí. Mirame es básicamente una película de grandes contrastes, porque este ejercicio lo venía practicando en mi pintura. Voy de una escena rural a una boutique fashion por “corte”, algo quizás violento. Pero me interesaba este tipo de saltos, poner énfasis en ello es parte de la estética de la película que incorpora la textura de una ciudad, la de los suburbios y el campo. Pero en este punto de contraste creo que hablo de un tema universal. Siempre las ciudades son símbolos de progreso y pérdida de identidad. En Buenos Aires por ejemplo, se estima que viven un millón de paraguayos, y en su mayoría son de origen campesino, y que en algunos casos ni siquiera conocieron Asunción, una ciudad intermedia. No trato de decir que en el campo no exista violencia, al contrario, solo que en este caso las leyes de contraste funcionaban bien para la historia, el guión.

En cuanto al género, aún no tengo claro. Quizás sea como un collage de géneros. Pretendí construir un drama, pero en los cines de Asunción la gente se reía bastante, así que no sé que sucederá con el próximo proyecto que tiene mucha dosis de comedia…”

Para concluir, Qué significa Miramenometokéi?

“Es el nombre de una planta, una especie de cactus. En muchos países lo llaman “espina o corona de cristo”. En Paraguay se le llama con este nombre, que debe provenir de la frase en castellano antiguo;“Miradme y no me toquéis”. Hoy día se utiliza a esta planta como resguardo, en los frentes de las casas, en los jardines. Contrastando con su imagen espinosa, la misma produce una bonita flor, en su mayoría de color rojo cadmio, pero acabo de conseguir en Holanda una que me da flores blancas y en otra brotan de color amarello…”

Katherine Catolino. Portada de la revista del American film Institute, 2003. Fotograf’ia de Christian Núñez, realizada frente a Asuncine en Enero de 2001, antes del rodaje

Bravo!! Revista, 2006

Entrevista a Enrique Collar

Enrique, tu realizaste “Miramenometokei”.  Paraguay tiene historia en la realización de videos, sobretodo en los 80 y 90. ¿Pero ahora hay una producción propiamente cinematográfica apareciendo en Paraguay?

Por primera vez tomo una cámara en 1996. En ese momento desconocía los precedentes del vídeo en Paraguay porque vivía en Buenos Aires, ciudad que permitía ver ciclos de cine donde pude descubrir a Aki Kaurismaki, Robert Bresson, más los estrenos de Kusturica o Greeneway. En Asunción en cambio, esto era un imposible en ese entonces. Con estas fuentes de información más el trabajo de campo que hacía para la elaboración de mi pintura social inspirada en el interior del Paraguay -entre el universo de los mitos populares y la realidad-, fueron los motores para imaginar lo que más tarde sería miramenometokéi. Luego conozco a Hugo Gamarra quien estrena el documental El Portón de los Sueños, y la ficción El Toque del Oboe (co-producción y dirección brasileño). Con Hugo pude intercambiar ideas y poner en claro las preocupaciones sobre los lenguajes para un posible cine paraguayo, y también imaginar proyectos en común. Si bien en Paraguay aún no se ha reflexionado con profundidad sobre lo hecho hasta el momento, ya sea por los realizadores o la crítica nacional -casi inexistente-, quizás se pueda ir hilvanando un hilo conductor y esclarecedor con las recientes realizaciones, pienso que esto sería muy importante para comprender los fenómenos del escaso audiovisual paraguayo.

¿Qué desafíos trae hacer cine en Paraguay hoy, cuáles son los principales problemas y obstaculos?

Hoy 2006 por ejemplo, se ha superado el mayor de los tabúes, el “No se puede hacer cine en Paraguay”. Una sentencia que pesaba mucho cuando arrancamos con miramenometokéi en el 2001. Los problemas y obstáculos pienso que son como en todos lados, más el agravante que en Paraguay no existe un instituto del cine que financie las películas. El cine en vídeo digital vino a entusiasmarnos a todos, dejando atrás la tiranía del 35 mm y los grandes presupuestos. Creo que ahora el mito del formato pasó a un segundo plano, para dar lugar a las búsquedas personales y narrativa de cada realizador.

¿El realizador en audiovisual hoy en Paraguay encuentra trabajo en cuál mercado más frecuentemente: publicidad, TV?

Si hablamos de los cinematógrafos, a mi entender los que hasta ahora hicieron largometrajes de ficción en el Paraguay se mantienen al margen de la televisión y la publicidad, esto es algo curioso. Quizás en el área técnica sí, camarógrafos, editores y actores trabajan en la tele y la publicidad, porque del cine no podrían vivir. Todavía en el Paraguay los límites entre la tele y el cine están un poco confusos, tema que en los otros países limítrofes ya han pasado varias etapas, con casamientos y varios divorcios incluso. No soy muy amigo de la televisión como verás, comparto lo que decía Hitchkoch con su particular ironía, “la tele en un mueble”. Bueno, ahora diría con los flat screem se ha vuelto un poco “anoréxica” incluso.

Desde 2000, 2001, nombres como Gália Gimenez y tu vienen haciendo películas de ficción. Ahora, Paz Encina fue galardonada en Cannes por “Hamaca Paraguaya” ¿Por qué eso está pasando, en tu análisis? ¿Se puede hablar de una onda productiva distinta, de un “nuevo cine paraguayo”?

No creo que podamos llamarlo “Nuevo cine paraguayo” como el caso argentino o uruguayo. Primero por los escasos antecedentes, y segundo porque creo que las nuevas realizaciones no salieron para demostrar una diferencia a un “viejo cine”, sino más bien hicimos lo que pudimos, cada realizador desde sus virtudes y carencias. Sí considero que tanto Galia Giménez como yo y quizás Hugo Gamarra, nunca pensamos en un formato internacional, sino apostamos al público paraguayo, al diálogo directo, crudo  y fiel a la realidad local. En cambio el caso posterior, el de Hamaca paraguaya,  -que aún no he visto la película -, sin duda está formateada para el paladar internacional, ya que intervinieron varios productores europeos, el guión pasó por varios análisis y seminarios de europa, etc. En cambio en todos los casos anteriores los directores también fuimos productores, para mi esto es una suerte, porque me considero un poco grande para tener que hacer los que los otros quieren.

En las notas internacionales que he leído, muchos dicen que “Hamaca Paraguaya” es “la primera película paraguaya en 30 años”, lo que es un grande error. Tu vives en Holanda y llevas tu carrera como artista plástico. ¿Cómo analizas esta mirada internacional, muchísimas veces equivocada y/o estereotipada en lo que dice respeto a la cultura paraguaya en general?

Es cierto lo que decís. A mi también me llamó la atención esa declaración y creo que fue una falta muy grave por parte de la producción de Hamaca Paraguaya. Quizás para los productores europeos que asumen esa posición de ayudar a los países carenciados promoviendo su cultura en pos de un efrentamiento a la invasión de Hollywood −pero que en definitiva al tener los derechos de las películas lograr hacer un buen negocio en la distribución−, han utilizado en este caso el marketing de “la primera película paraguaya en 30 años”, una sentencia que hoy en el mundo del cine actual suena hasta como de Cristobal Colón… Y me extraña que Paz Encina haya permitido esto. Vivir en europa si te lo permitís, te cambia la percepción. Yo tuve que dar un giro de 180 grados a mi pintura, la que construí en Paraguay durante 15 años. Y ahora también vengo repensando los proyectos audiovisuales. De Paraguay ni siquiera los países limítrofes tienen mucho conocimiento, es más, mucha gente de Asunción desconoce totalmente la realidad del interior del país, que sigue siendo la esencia cultural del Paraguay. Por lo tanto cuando los europeos ven imágenes del interior del país creen que se trata del Amazona, de África, India, o Irán… Pero como dice el dicho, “la culpa no la tiene el chancho…”.

¿Si por un lado Paraguay tiene todas las dificultades posibles para un realizador de cine (el país no tiene un instituto ni una ley de cine), hay alguna ventaja en hacer cine en un país totalmente “afuera del eje” latinoamericano? ¿Es decir, tu sientes que puedes pensar en construir un cine libre, que sea absolutamente “de autor” y paraguayo?

Es muy buena tu pregunta, es más, distes en el karakú del problema. Mis colegas en Paraguay están trabajando duro para que se apruebe la Ley del cine y se cree el instituto del cine. Esto sería el trampolín para el desarrollo de la industria del cine local. Pero mi gran duda es si el Paraguay verdaderamente necesita una “Industria”… A mi me asusta un poco esta palabra, me suena heavy metal, quizás porque soy de origen rural y luego me convertí en artesano de la pintura y el audiovisual. Sí me parecería un gran logro tener financiamiento local para formar a la gente, apoyar al autor a desarrollar su obra sin que tenga que negociar el pensamiento y su mirada con los fondos del exterior para llevar adelante un proyecto. De esta manera creo que Paraguay podría generar películas propias, originales y no “parecidas a…”. Por aquí quizás se encuentre el camino a un cine particular, libre y con aportes al cine universal.

¿Desde el punto de vista de la creación, percibes que haya alguna similitud de influencias, estética, contenido entre los realizadores paraguayos actualmente?

Durante el proceso de miramenometokéi intenté más de una vez acercarme a los colegas para saber como pensaban al cine y llegar a abordar sobre temas propio del cinéfilo, pero no se dió. Sólo con Hugo Gamarra hemos compartido películas y puntos de vista. Quizás la única coherencia existente es que la  mayoría de los realizadores son de Asunción, y por lo tanto la mirada está más centrada en la vida urbana. Pero hablar de estética e influencias en general no sabría decirte con precisión.

¿Qué directores te influencia y cuáles realizadores te gustan tanto en Latinoamerica como en general? ¿Y en Paraguay?

No sigo mucho a los directores, sí hay películas que vuelvo a ver, esas que me enseñaron a querer al lenguaje. Me pasa como pintor también. Si bien me encanta descubrir nuevos artistas, a la hora de aprender vuelvo a los mismos, es el caso de Jan Vermeer por ejemplo, a quien reveo siempre a pesar de mis cambios personales y mudanzas de continentes. Si tengo que mencionarte un director ese es Aki Kaurismaki. Me impresiona la coherencia de toda su obra, el humor, las elipsis,  como compone un cuadro y como los yuxtapone a lo largo del metraje. Pero lo que más me atrapa es esa familiaridad con que pareciera rodar su películas. Luego en latinoamérica, definitivamente me gustan las operas primas del nuevo cine argentino, una que volvería a ver es Rapado o Picado Fino.

¿Te parece que el galardón y la mirada del mercado internacional hacia “Hamaca Paraguaya” pueden estimular una nueva dinámica para el cine y el audiovisual en tu país?

Ojalá! Pero no lo creo tan así. Cada película es un universo, desde el lado artístico y financiero. Yo creo que una película no hace primavera. El caso de Hamaca Paraguaya es un logro único hasta el momento para el cine paraguayo, pero no por ello pondrán la atención en Paraguay. El mercado europeo se basa mucho en modas, esto lo sabemos. Y en cuanto aparece una camada de directores de un lugar determinado haciendo películas similares, esa mirada se impone. Entonces sí, se produce una dinámica. Y en cuanto al Paraguay habría que ver la receptividad del estreno de Hamaca. El público paraguayo es muy particular. Es un publico que no está acostumbrado a verse reflejado en la pantalla grande, y la película tiene que ser muy estimulante para todos los sentidos para que guste y la recomienden. También existe un fenómeno concreto que viene sucediendo con las películas co-producidas con europa, y es que les va bien en los festivales internacionales pero localmente no funcionan, no llevan gente. Pero hay excepciones, como por ejemplo el caso de Whisky, de Rebella y Stoll, en Uruguay. Bueno, pero estamos hablando de una perla irrepetible del cine latinoamericano y del mundo.

¿Cómo el público paraguayo viene reaccionando frente a películas paraguayas? ¿El espectador paraguayo está interesado en ver el cine de su país?

El público paraguayo apoya a su cultura, no en gran medida pero lo hace. Tienen público la música, el teatro, el arte popular, etc. El tema pasa porque el cine paraguayo le ofrezca estímulo para ir a una sala. Ahora el éxito es el gran acertijo. A mi parecer el público paraguayo busca entretenerse y reirse, ya que los problemas sociales y económicos son muchos, y pagar una entrada para que los torturen intelectualmente durante noventa minutos creo que no es muy recomendable. El paraguayo tiene mucho sentido del humor. Cuando estrenamos miramenometokéi -drama cien por ciento-, la gente se rió bastante. Habían escenas de fuerte contenido, pero sin embargo el público reaccionaba contrariamente. Entonces ese diálogo de cine y espectador para mí sigue siendo un gran misterio. Y esto ni Hollywood todavía puede controlar, por suerte no?.

¿Algun proyecto de volver a dirigir una película?

Sí, más de uno. Pero así como cambié mi pintura, no volvería hacer una película como miramenometokéi. A veces creo que el no éxito internacional de una ópera prima es muy saludable. Además como te dije anteriormente, la industria me es muy lejana. Algo me dice que debo apostar más a mi pintura para poder financiar mis películas, como lo vengo haciendo hasta ahora. Por el momento escribo bastante, esto me es saludable. En un comienzo me esforzaba por separar la pintura del cine, pero últimamente empiezo a pensar lo contrario. Quizás una próxima película sea un puente entre estas dos pasiones, o filmar una historia en la ciudad de Delft, en 1650… Un aire de incertidumbre es la motivación esta vez.

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